domingo, 22 de febrero de 2009

Crónica del METRO

TÍA NUEVA
Por. Manolo Sebreros

Las situaciones más absurdas y ridículas definitivamente siempre me pasan en el Metro.

En una ocasión me cité con los amigos de siempre en la estación Chabacano de la Línea 2, teníamos que ir al Centro así que sería un viaje corto y, presumiblemente sin mayores problemas.

Algunas personas rinden demasiado culto a su persona, y no he de negar que yo soy uno de ellos, por eso, ese día llevaba una playera negra con mi nombre bordado, banalidad y vanidad pura.

Bueno, volviendo al tema del viaje, al abordar nos colocamos los cuatro que Íbamos entre la puerta y el pasillo que une a los 'gusanos'. No recuerdo qué estábamos platicando, pero seguramente alguna tontería les estaría yo contando a mis compas, cuando escucho una voz femenina que me dice:

- No es cierto, chismoso.

Mi reacción fue voltear con cara de enojado pues alguien se atrevía a hablarme en ese tono, cuál va siendo mi sorpresa, era una señora que en mi vida había visto.

Luego de verla y ella observarme, me preguntó que si no era Óscar, su sobrino, a lo cual obviamente le dije que no, que yo no era Óscar y que mi nombre es Manuel, a lo cual le mostré el bordado de mi playera (para que vean que de algo sirve).

La señora se puso roja de la vergüenza y sólo atinó a pedirme disculpas, y yo reí y dije que no había problema.

Cuando bajamos en Allende, me preguntaron que por qué había dudado al ver a la señora y les comenté que tengo tanta familia regada que a lo mejor era una tía que no conocía o de la que no me acordaba. Caray.

De carnavales y lugares paradisiacos

Finales de febrero se caracteriza por los carnavales en varias partes de México y el más famoso que es el de Brasil, pues bien, del 19 al 24 de este mes se lleva a cabo el Carnaval de Mazatlán.
La verdad nunca he podido ir a beber Pacífico como cosaco mientras bailo al ritmo de banda, las veces que he estado en esa bella tierra han sido en noviembre, diciembre y una vez en Semana Santa.
Este año coronaron a la Banda El Recodo, un símbolo de tierras sinaloenses, además se dio el reencuentro entre los medios hermanos, Poncho y Germán, lo cual debe tener bastante contenta a doña Chuyita.
Mazatlán es un lugar equiparable al Paraíso, tiene unas playas en las que uno puede viajarse sin necesidad de meterse hongos raros, el sonido del mar te atrapá mientras bebes una ballena Pacífico, acompañada de un ceviche.
Creo que tengo muchas ganas de volver a Mi Tierra, si, y aunque no haya Carnaval, seguro habrá beis, así que este año vuelvo y si me dan ganas de no regresar que no les extrañe.

domingo, 8 de febrero de 2009

Un sueño de home run


Cuando era más joven (Sabina dixit) soñaba con llegar al periodismo, cuando por fin llegué al periodismo soñaba con algún día conocer a Alex Rodríguez, neoyorkino con sangre dominicana, considerado el mejor beisbolista de la actualidad, y para mí, el más grande de toda la historia dentro de algunos años.



Una de mis metas es cubrir el partido en el que él conecte su home run 800 (762 de Barry "el amigo de las farmacias" Bonds es el récord), pero como previo he de presumir que ya lo tuve enfrente y nomás porque tuve que guardar la compostura no le "besé los empeines".



Es el más grande digan lo que digan y quién no haría cualquier cosa por conocer a su ídolo, me equivoco????

LA PROFESION SUICIDA


Por segundo año consecutivo México es el País más peligroso para quienes, de una u otra manera, ejercemos el periodismo, como siempre, nuestra República Mexicana se encuentra en un top 5, pero negativo.


Tenemos el grandísimo honor de estar sólo por debajo de Irak y empatados con la India, países musulmanes y en guerra.

Varios son los factores que hacen que un periodista corra riesgo en un País como México, lleno de impunidad y bajo el control de la ilegalidad. Hoy, estamos más en riesgo al ser parte de la llamada "guerra contra el narcotráfico"; basta recordar el granadazo contra las instalaciones de Televisa Monterrey, en donde apareció un mensaje reclamando que no se informaba de la parte del crimen, o sea que ahora los periodistas tenemos que olvidarnos de la objetividad y tomar parte en este conflicto.

Es una pena absoluta que los comunicadores tengamos que vivir en la paranoia, aunque esto no es exclusivo de los periodistas, ya que estamos viendo que los límites se están rebasando.


Es lamentable, ya que esta hermosa profesión del periodismo es adictiva, noble, es, sin lugar a equivocarme, el mejor oficio del mundo.

Estar entre fuego cruzado para nada es agradable, sin embargo, para quienes llevamos el periodismo corriendo por las venas, definitivamente seguiremos con nuestra labor, conscientes del riesgo que corremos, sin perder la esperanza de que nuestra situación, y la del País en general, cambie.

miércoles, 28 de enero de 2009

De Polanco a La Habana (crónica de Alguien el octavo pasajero, publicada en METRO)


La verdad es que nunca había estado en la estación del Metro Polanco hasta esa ocasión que nos quedamos de ver ahí, en el lugar más común que pueda haber en el Metro: el reloj.
Uno a uno fueron llegando, primero yo, luego Diana, Liz, Aline y Carlos no, ya que a él lo veríamos afuera, lo cual resultó más caótico ya que Polanco es, al igual que casi todo el DF, un lugar imposible para estacionar un auto.
Salimos, habremos tardado como un par de horas y regresamos al mismo punto donde nos vimos, sólo que ya no llevábamos las manos vacías, parecíamos niños con juguete nuevo con nuestros boletos de avión para viajar a La Habana.
Recuerdo que nos ilusionaba ir antes de que al Comandante Fidel Castro se lo llevaran a calacas, y por fortuna todavía pudimos conocer la Cuba comunista.
Repasamos todos los lugares que conoceríamos y que en efecto conocimos. Hablamos de no dejar de ir a la Bodeguita por unos mojitos, y que delicia fue degustar esas bebidas frescas en el mismo lugar donde Hemingway estuvo.
También pensamos en cómo ir vestidos al Tropicana, ellas querían ir con sus mejores galas, digo chance y ligaban un cubano; todo para que a final de cuentas fuera yo el más fodongo en la pista de baile, y aunque el 'cover' fue muy caro, la verdad es que el espectáculo y las, ehmm, protagonistas del show lo valieron.
La gente sólo nos veía, yo digo que en el fondo nos miraban por envidia, porque ellos no irían a nuestra aventura. Así el Metro fue testigo de la planeación del viaje que nos marcó a todos, y a dos años de aquella hazaña ya se sienten las ganas de regresar.
P.D. Al Alcalde de Guanajuato, que intentó criminalizar el besarse en público para cuidar las 'buenas costumbres', nada más enviarle mis saludos: prrrrrrrttttttttt

domingo, 18 de enero de 2009

Cada loco con su tema (Crónica del METRO)


Cada loco con su tema

En una de esas tantas tardes en que nos sentabamos Víctor, Griselda y yo a ver pasar a la gente, y sobretodo las horas, en nuestra sala ubicada en la estación Chabacano, nos tocó ver una de las escenas más cómicas que hemos pasado en nuestras vidas.

Un día se paró el convoy, y de la puerta vimos salir a un hombre, como de 1.70, bastante pasado en kilos, pero más que nada muy excedido en... locura?

El tipo en cuestión bajó del vagón sosteniendo con las dos manos un colador, de esos que se emplean para drenar el agua de los spaghettis, haciendo el movimiento de volante de auto, en tanto que con la boca producía el sonido de un motor a máximo caballaje; pasó frente a nosotros y después regresó para completar las dos vueltas que conformaban el Gran Prix Chabacano.

Por su triunfo no recibió ni trofeo, ni champagne, ni flores, sólo miradas extrañas de los usuarios que esperaban en el andén la llegada del tren; ah, y una enorme cantidad de carcajadas de mis amigos y mia, risas que nos duraron casi media hora y que provocaron que la gente también nos mirara raro.

Como dos años después me lo topé en la misma línea pero ya no como el Michael Schumacher de los andenes, ahora le extendía la mano a los pasajeros, no para saludarlos, sino para tronarles los dedos y pedirles dinero a cambio, lo cual desató que me empezara a reir y, por ende, alguien que se rie solo ocasiona que las miradas recaigan sobre él.

Definitivamente, en el metro se encuentra a cada loco con su tema.

México a oscuras

Esta semana se llevó a cabo el Encuentro Mundial de las Familias, que más bien debía llamarse el EncuentroMundial del Medievo, en este singular evento los altos jerarcas católicos, encabezados por el mexicano Lozano Barragán y el italiano Tarcisio Bertone, dijeron muchas cosas, pero hay 3 que sobresalen:
1.- Las mujeres no deberían trabajar, sino dedicarse a cuidar a los chamacos en la casa, ya que según ellos el que las damas laboren implica el descuido de la familia, o sea, como decían los revolucionarios, las viejas como las escopetas, cargadas y en un rincón. Que bonito pensamiento progresista.
2.- Los gays no deberían salir a la calle porque son una vergüenza, y mucho menos pensar en tomarlos como una nueva forma de vida familiar. Lo que es lo mismo, de ahora en adelante los gays abierto deberán volverse de closet nuevamente, o ponerse una sotana e irse a un pueblito a cuidar a los niños, digo, nomás pa disfrazar.
3.- Esta no es nueva, ya la habían dicho una vez, que las mujeres son las culpables de que las violen por vestir de manera provocativa, y así criticamos a los musulmanes por radicales, así que a quemar tops, playeras escotadas y minifaldas, lo cual me ha llevado a pensar en iniciar un nuevo negocio: la venta de burcas.

Guanajuatización en fáciles pasos
Imagínense ir a Guanajuto, pasar por el callejón del beso y tener que tomarse sólo de la mano, pues al ilustre edil de allá se le ocurrió proponer que el rito del becho, becho, becho y becho fuera penalizado hasta con 1500 varos de multa, por contrariar las buenas costumbres.
Por fortuna parece que ya le dio calambres y va pa´trancas este proyecto de ley, pero sabe que mi estimado Romero Hicks: no mame.